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id da página: 9364 Coração de Deus

Coração de Deus

Pierre Mourlon Beernaert: Excertos de Pierre Mourlon Beernaert, "El hombre en el lenguaje bíblico — Corazón, lengua y manos en la biblia"

Pero hay que ir aún más lejos: la biblia no tiene reparos en hablar del corazón de Dios mismo. No se trata de que Dios tenga un corazón latiendo en el pecho; se trata del Señor que ama y que quiere, que proyecta la salvación de su pueblo y la de todas las familias de la tierra He aquí algunos textos de ambos Testamentos a propósito del corazón de Dios.

  • «El plan del Señor dura siempre, los proyectos de su corazón de edad en edad: ¡dichosa la nación cuyo Dios es el Señor!» (Sal 33, 11-12)
  • «¿Como podré dejarte, Efraín?, ¿entregarte a ti, Israel?. Me da un vuelco el corazón, se me revuelven las entrañas No cederé al ardor de mi cólera..., que soy Dios, y no hombre, el santo en medio de ti» (Os 11, 8-9).
  • También hemos de evocar aquí a David, que fue por excelencia el hombre según el corazón de Dios, como le dijo Samuel a Saúl — «Ahora tu reino no durará El Señor se ha buscado un hombre según su corazón (David) y lo ha nombrado jefe de su pueblo» (1 Sm 13, 14) Véase en este sentido — Sal 89, 21 y Hch 13, 22-23.
  • En el Nuevo Testamento, es sobre todo Lucas el que se complace en hablar de la bondad de Dios; en los cánticos del evangelio de la infancia, se alaba y se engrandece esa bondad (Lc 1, 50.54.72.78), Dios recuerda su alianza santa (Lc 1, 54-72); se habla incluso de las entrañas bondadosas de nuestro Dios (Lc 1, 78)


Tal es, bíblicamente hablando, el corazón del hombre, llamado a vivir al ritmo del corazón de Dios en la alianza, se percibe entonces toda la importancia de la promesa profética del «corazón nuevo» que algún día dará Dios a los hombres (Ez 36, 26, vease 18, 31)